2do Duelo Individual - Guerra de Blogs
Este es nuestro segundo duelo Individual de guerra de blogs. Y ustedes distinguido plebeyo son el jurado.
Nuestro amigo Hernán Schillagi nos trae un espectacular duelo entre el blog de Planeta Sergio y el blog de Proyecto María Castaña en donde ambos sin temor a ensuciarse las manos nos deján dos tremendos poemas:
Uno, aquella, la hembra, la dragona que escupe fuego pero en palabras y en ideas. Añorando quizá la cueva en la que nació pero que su templanza no desfallece allí ni donde quiera que vaya. Simplemente arde, como la espera, como cuando ella espera a un ingenuo caballero al cual poder desnudar de su armadura, pero que sorprendida, esta vez, el caballero la desnudo a ella.
El otro, conciso y directo, como impulsado por alguna melodía de aquellas que lo hace uno recordar, de situare en una memoria que no siempre es exacta y que no siempre se comprende, nos devela sus notas tanto graves como altas, para preguntarnos también por la espera, pero en otro tiempo, quizá en donde los años aun se era mozo.
Entonces que sea pues, ustedes digno plebeyo, que de el veredicto de esta contienda.
Duelo de blogs
Proyecto María Castaña VS Planeta Sergio
Aquí te espero.
Ésta es mi caverna de la que nadie regresa
deforme agujero, boca de mi boca
donde los hombres vienen a morir.
Aprendí a cantar como las sirenas
transformé idiotas en hermosos animales
retuve héroes con solo acariciar su pelo
desaté guerras que empezaron en mis piernas
pero no encontré el deseo
ése que los débiles llaman amor.
Aquí te espero.
Todos los caballeros buscan a la princesa
bella criatura, primera víctima necesaria.
Ellos no entienden mis ojos transparentes
ni mis aullidos entrecortados de fuego
después que fagocito su cansancio de amantes.
Uno por uno los elimino con fastidio:
no soporto su tristeza ni su pavor
cuando decido convertirme en piedra.
Aquí te espero.
Ahora te acercas y mi piel se sorprende
de la violencia que provoca contemplarte.
Ya no canto ni soy amante de dedos tenues.
Me oculto en la primera galería abierta
para recuperar el rubor niño de las manzanas.
Pronto me encuentras y salimos al mediodía.
Me dices que la luz daña tanto como el fuego.
El látigo del sol más alto cierra mis ojos
mínima muerte antes de escucharte de nuevo:
“nos iremos a otra tierra, te alejaré de esta cueva”.
Antes de mirar mi casa por última vez
siento una inesperada nostalgia de la que fui.
Ésta es mi caverna de la que nadie regresa
deforme agujero, boca de mi boca
donde los hombres vienen a morir.
Aprendí a cantar como las sirenas
transformé idiotas en hermosos animales
retuve héroes con solo acariciar su pelo
desaté guerras que empezaron en mis piernas
pero no encontré el deseo
ése que los débiles llaman amor.
Aquí te espero.
Todos los caballeros buscan a la princesa
bella criatura, primera víctima necesaria.
Ellos no entienden mis ojos transparentes
ni mis aullidos entrecortados de fuego
después que fagocito su cansancio de amantes.
Uno por uno los elimino con fastidio:
no soporto su tristeza ni su pavor
cuando decido convertirme en piedra.
Aquí te espero.
Ahora te acercas y mi piel se sorprende
de la violencia que provoca contemplarte.
Ya no canto ni soy amante de dedos tenues.
Me oculto en la primera galería abierta
para recuperar el rubor niño de las manzanas.
Pronto me encuentras y salimos al mediodía.
Me dices que la luz daña tanto como el fuego.
El látigo del sol más alto cierra mis ojos
mínima muerte antes de escucharte de nuevo:
“nos iremos a otra tierra, te alejaré de esta cueva”.
Antes de mirar mi casa por última vez
siento una inesperada nostalgia de la que fui.
-------------------------------------------------------------------
-------------------------------------------------------------------
Como emocionado por
una antigua canción
no triste, no amarga
una canción de la edad
de la piel firme
de la risa inmotivada
una canción… pero no
con cuánta ingenuidad
has caído en otra trampa
tendida por la memoria
que oculta los cuatro
de copas, que muestra
los ases. Esos fueron
los tiempos de la desdicha
sentada en un banquito
esperando y esperando
¿esperando qué? o internada
como explorador impetuoso en
la maraña de los libros, tiempos
de juveniles impotencias
y del imposible, absurdo
deseo de entenderlo todo.
Leia Mais…
una antigua canción
no triste, no amarga
una canción de la edad
de la piel firme
de la risa inmotivada
una canción… pero no
con cuánta ingenuidad
has caído en otra trampa
tendida por la memoria
que oculta los cuatro
de copas, que muestra
los ases. Esos fueron
los tiempos de la desdicha
sentada en un banquito
esperando y esperando
¿esperando qué? o internada
como explorador impetuoso en
la maraña de los libros, tiempos
de juveniles impotencias
y del imposible, absurdo
deseo de entenderlo todo.
-------------------------------------------------------------------
-------------------------------------------------------------------
A los participantes del duelo les recomendamos traer a sus seguidores para que los apoyen.
El día de corte para los votos será dos días luego de la publicación del duelo.
¡Suerte y que gane el mejor!
Proponer un duelo poético Click Aquí